El proyecto “Sistemas de producción ganadera en Aragón y Resistencias Antimicrobianas que afectan a la salud humana (GANARAM)” participó activamente en las XXI Jornadas sobre Producción Animal, celebradas los días 3 y 4 de junio de 2025 en Zaragoza. Este evento, organizado por la Asociación Interprofesional para el Desarrollo Agrario (AIDA), se ha consolidado como un foro de referencia para investigadores, profesionales del sector ganadero y responsables institucionales en el ámbito de la Ciencia Animal. Su objetivo es compartir avances científicos y tecnológicos que contribuyan a una producción más sostenible, eficiente y comprometida con la salud pública.
En este contexto, el equipo del proyecto GANARAM presentó cuatro comunicaciones científicas centradas en la problemática de la resistencia a los antibióticos (RAM) en explotaciones ganaderas. En las tres primeras se presentaron resultados de resistencia a los tratamientos antimicrobianos más comunes en bacterias aisladas de granjas de cerdos y ovejas. Se estudiaron tres grupos de bacterias indicadoras de interés sanitario y zoonótico: Escherichia coli, Campylobacter spp. y Enterococcus spp.. Los resultados pusieron de manifiesto una elevada presencia de cepas resistentes, especialmente en las explotaciones porcinas, aunque también en las ovinas.
En el caso de E. coli, se detectaron altos niveles de multirresistencia, es decir, cepas resistentes a tres o más tipos de antibióticos, lo que dificulta su tratamiento. Campylobacter mostró igualmente tasas elevadas de resistencia, tanto en porcino como en ovino, con cepas que incluso eran resistentes a todos los antibióticos analizados. Enterococcus presentó múltiples especies con resistencias relevantes, entre ellas a la vancomicina, un antibiótico de uso hospitalario considerado de último recurso.
La cuarta comunicación abordó un aspecto complementario: la posible transferencia de genes de resistencia desde el estiércol al medio ambiente, especialmente al suelo y a los cultivos. Para ello se tomaron muestras seriadas de heces, estiércol fresco, estiércol compostado, suelos abonados y suelos sin fertilizar, en dos cebaderos ovinos. Se emplearon técnicas avanzadas de secuenciación metagenómica. Los resultados mostraron una alto número de genes de resistencia en heces y estiércol, pero una presencia muy baja en suelos fertilizados, y nula en los cultivos de avena. Estos hallazgos sugieren que, si bien el estiércol puede actuar como reservorio de resistencia, la transferencia al suelo y a las plantas parece limitada. No obstante, se observaron diferencias entre explotaciones en cuanto al tipo y cantidad de elementos genéticos móviles, estructuras clave que pueden facilitar la diseminación de los genes de resistencia entre bacterias.
En conjunto, los resultados del proyecto GANARAM presentados en estas jornadas refuerzan la necesidad de vigilar de forma sistemática la presencia de bacterias resistentes a los antibióticos en explotaciones ganaderas, tanto para mejorar la gestión sanitaria de los animales como para prevenir riesgos para la salud pública. Todo ello bajo un enfoque integral One Health (Una sola salud), que reconoce la interconexión entre la salud de los animales, las personas y el medio ambiente, y promueve estrategias conjuntas para abordar problemas sanitarios globales como la resistencia a los antimicrobianos.




